¡Hola, querido lector, lectora! Soy María y mi vida transcurre entre letras, historias y comunidades lectoras.
En este rincón del Newsletter Felino quiero compartirte mi andar por el mundo de los círculos de lectura.
Hace tres años comencé este camino sin saber muy bien a dónde me llevaría. Hoy acompaño cinco círculos: cuatro de adultos y uno de niños. Y puedo decirte algo con total honestidad: cada comunidad es distinta, cada grupo tiene su propia energía, su manera de leer, de cuestionar, de callar… y los disfruto profundamente a todos.
Cuando empecé, ni siquiera sabía que lo que hacía tenía un nombre formal: Promotora de Lectura. Yo solo quería hablar de libros, escuchar lo que otras personas descubrían en las páginas y sentir esa magia que ocurre cuando una historia deja de ser individual y se vuelve compartida.
Con el tiempo entendí que mediar un círculo es mucho más que coordinar una charla: es abrir un espacio seguro para pensar, sentir y conversar.
Quizá tú que estás leyendo esto también llevas dentro el espíritu de la promoción lectora y no lo sabes. O quizá te da curiosidad, pero te intimida la idea de ponerte frente a un grupo y hablar de un libro. Y sí, puede dar nervios. Muchísimos. Pero algo hermoso sucede cuando el miedo se transforma en conversación… y la conversación en comunidad.
En estas cartas quiero contarte lo que pasa detrás de los libros: las preguntas inesperadas, los silencios reveladores, las risas, las diferencias y los momentos en que una lectura nos mueve el piso.
María.
El Gato Lector.